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Nube, datos y automatización

Automatizar procesos de tu empresa: por dónde empezar

No todo se debe automatizar, y no todo a la vez. Cómo encontrar los procesos que sí valen la pena, qué se gana con cada uno, y cómo hacerlo sin romper nada.

Benjamín Camarena6 min de lectura

"Automatizar" es de esas palabras que suenan a futuro y a inversión grande, y por eso muchas empresas la posponen. En realidad, automatizar un proceso significa algo muy concreto: que una tarea que hoy hace una persona, siempre igual, la haga el sistema sin que nadie tenga que acordarse. Mandar la confirmación del pedido. Avisar a la bodega. Generar la factura. Recordarle al cliente que debe.

Y la parte importante: no se automatiza todo, ni de golpe. Se empieza por los procesos donde cada hora ahorrada se nota, y se sigue por etapas. Este artículo es sobre cómo elegir esos procesos y qué esperar de cada uno.

Qué es un proceso que vale la pena automatizar

Tiene tres características, y las tres a la vez:

  1. Se repite mucho. Diez veces al día, cien veces a la semana. Algo que pasa una vez al mes no vale el esfuerzo.
  2. Siempre es igual. Las mismas reglas, los mismos pasos. Si cada caso requiere criterio, no es para automatizar; es para darle mejores herramientas a la persona que lo decide.
  3. Cuesta tiempo o genera errores. O las dos. Si alguien lo hace en diez segundos sin equivocarse nunca, no hay mucho que ganar.

Lo que casi siempre cumple las tres: notificaciones, recordatorios, capturas que se copian de un lado a otro, documentos que se generan con los mismos datos, y avisos cuando algo se sale de lo normal.

Automatizar no es reemplazar a la gente. Es quitarle las tareas que hace una máquina mejor, para que haga las que requieren criterio.

Los procesos donde casi siempre se empieza

Estos son los que vemos con más frecuencia, y en los que el ahorro se nota desde la primera semana:

Confirmaciones y avisos al cliente. El pedido recibido, el envío en camino, la cita confirmada, la factura lista. Hoy alguien los manda a mano, o no se mandan. Automatizados, salen solos y el cliente deja de preguntar.

Avisos internos. Que la bodega sepa que hay un pedido nuevo, que el gerente sepa que una venta pasó de cierto monto, que compras sepa que un producto llegó al mínimo. El sistema lo sabe; solo hace falta que avise.

Captura entre sistemas. El pedido que se escribe en una hoja y se vuelve a capturar en el sistema de facturación. La integración entre los dos elimina la captura y los errores que trae.

Documentos que se generan con los mismos datos. Cotizaciones, órdenes de compra, remisiones, facturas. Si los datos ya están en el sistema, el documento se genera con un clic, o sin él.

Recordatorios de cobranza. El aviso a los tres días de vencida la factura, el segundo a los diez. Se mandan solos, con el tono que decidas, y la cobranza mejora sin que nadie llame.

Alertas de excepción. Un producto sin existencia, un pedido sin surtir después de dos días, un cliente que lleva un mes sin comprar. Lo que hoy se descubre tarde, el sistema lo avisa cuando ocurre.

Cómo elegir el primero

No por importancia estratégica: por dolor. El proceso que más tiempo consume hoy, o el que más errores genera. Una forma rápida de encontrarlo es preguntarle al equipo: "¿qué tarea harías con gusto que desapareciera?". La respuesta suele ser unánime.

Y una regla práctica: el primer proceso automatizado debe notarse en dos semanas. Si el equipo ve que una tarea molesta desapareció, el siguiente proceso se automatiza con su apoyo, no con su resistencia.

Qué hace falta para automatizar

Aquí está la condición que muchas veces se descubre tarde: no se puede automatizar lo que no está en un sistema. Si el pedido vive en un chat y el inventario en una hoja de cálculo, no hay nada que conecte. La automatización es la consecuencia natural de tener la operación en un solo sistema conectado; escribimos sobre eso en sistemas conectados en la nube.

Por eso el orden correcto es:

  1. Un sistema donde viva el proceso, aunque sea un solo módulo. Ver de Excel a un sistema a la medida.
  2. Las reglas del proceso, escritas. Cuándo se manda el aviso, a quién, qué dice, qué pasa si no responde. Si las reglas no se pueden escribir, el proceso no está listo.
  3. La automatización, que en un sistema a la medida suele ser una parte chica del trabajo, porque los datos y las reglas ya están ahí.

Lo que se gana, en concreto

Proceso automatizadoLo que desapareceLo que aparece
Avisos al clienteLlamadas de "¿ya salió mi pedido?"Clientes que saben sin preguntar
Avisos internos"Nadie me dijo"Cada área se entera en el momento
Captura entre sistemasHoras de copiar y los errores de copiarUn solo dato, correcto
Documentos automáticosCotizaciones que tardan un díaCotizaciones que tardan un minuto
Recordatorios de cobranzaLlamadas incómodasCobranza que mejora sola
Alertas de excepciónProblemas que se descubren tardeProblemas que se atienden hoy

Lo que no conviene automatizar

  • Lo que requiere criterio. Aprobar un descuento fuera de política, decidir a quién darle crédito. El sistema puede preparar la información y avisar; la decisión es de una persona.
  • Lo que cambia cada vez. Si el proceso todavía no está estable, automatizarlo congela algo que va a cambiar el mes que entra.
  • Lo que pasa una vez al año. El esfuerzo no se recupera.
  • Lo que el cliente valora que sea humano. Un mensaje personal de agradecimiento no debería parecer automático.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un sistema a la medida para automatizar?

Necesitas un sistema donde viva el proceso. Puede ser uno a la medida o una integración entre las herramientas que ya usas. Lo que no funciona es automatizar sobre hojas de cálculo y chats.

¿Cuánto tarda automatizar un proceso?

Si el proceso ya está en el sistema, días. Si hay que construir el módulo primero, unas semanas. Lo que más tarda casi siempre es ponerse de acuerdo en las reglas.

¿Se puede automatizar WhatsApp?

Sí, para avisos y confirmaciones: pedido recibido, envío en camino, recordatorio de cita. Con las reglas del servicio y sin convertirlo en spam.

¿Y si algo sale mal en un proceso automático?

Un proceso bien diseñado avisa cuando no pudo completar algo, igual que avisa cuando sí. Nunca falla en silencio. Es la misma regla que aplicamos a nuestro formulario de contacto: si no se pudo enviar, lo dice.


En tēo studio construimos sistemas donde las automatizaciones son parte del diseño, no un agregado. Cuéntanos cuál es la tarea que tu equipo haría con gusto que desapareciera, y te decimos qué hace falta para que desaparezca.

SOBRE EL AUTOR

Benjamín Camarena · Fundador y diseñador de producto de tēo studio

Benjamín Camarena es diseñador de producto y fundador de tēo studio, un estudio de software en Tepatitlán, Jalisco, que diseña y construye apps y sistemas a la medida para empresas de México, Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo. Antes de fundar el estudio diseñó productos para empresas como PGA TOUR, Samsung, UFC y Hy-Vee.

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