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Sistemas a la medida y ERPs

De Excel a un sistema a la medida: cómo dar el salto sin detener la operación

Tu empresa corre en hojas de cálculo y funciona, hasta que deja de hacerlo. Cómo pasar a un sistema propio por etapas, sin parar un solo día.

Benjamín Camarena6 min de lectura

Excel es probablemente el software de gestión empresarial más usado del mundo, y no es por accidente: es flexible, todo el mundo lo entiende y no cuesta nada empezar. Una empresa puede crecer mucho sobre hojas de cálculo. El problema no es Excel. El problema es el momento en que la operación depende de que veinte hojas, en cinco computadoras, digan lo mismo.

Cuando llega ese momento, la reacción natural es "necesitamos un sistema", seguida inmediatamente del miedo: "pero no podemos parar la operación para cambiar". Este artículo es sobre cómo se hace ese cambio sin detener nada.

Por qué Excel deja de alcanzar

No deja de alcanzar de golpe. Se nota en síntomas que crecen poco a poco:

  • Varias versiones del mismo archivo. "Inventario_final_v3_ESTE.xlsx". Nadie sabe cuál es el bueno.
  • Una persona que es el sistema. Solo ella sabe qué hoja alimenta a cuál y qué fórmula no hay que tocar.
  • Captura doble. El mismo dato se escribe en la hoja de pedidos, en la de inventario y en la de facturación.
  • Fórmulas que se rompen sin avisar. Alguien inserta una fila y un total deja de cuadrar durante tres semanas.
  • Sin control de quién cambió qué. Un número cambió y no hay forma de saber cuándo ni por qué.
  • Sin acceso desde fuera. El archivo vive en una computadora; el dueño quiere ver las ventas desde el teléfono y no puede.

Si te reconoces en tres o más, ya estás en el momento. Hay una lista más completa en señales de que tu empresa necesita un sistema a la medida.

El problema no es Excel. Es que la operación dependa de que veinte hojas, en cinco computadoras, digan lo mismo.

El error más común: querer cambiarlo todo de golpe

La imagen mental del cambio de sistema es "el lunes apagamos Excel y prendemos el sistema nuevo". Es la imagen que da miedo, y con razón: es la forma en que fallan los proyectos de sistemas.

Un cambio de golpe obliga a tener todo listo al mismo tiempo, a capacitar a todo el equipo en todo el sistema, y a descubrir los problemas cuando ya no hay vuelta atrás. Es lo que pasa con las implementaciones de ERP con licencia que tardan un año y terminan con la mitad del equipo usando Excel a escondidas. Escribimos sobre esa comparación en ERP a la medida vs SAP, Oracle y NetSuite.

El camino que funciona es el contrario: por etapas, empezando por lo que más duele, con Excel conviviendo con el sistema hasta que el sistema demuestre que lo reemplaza.

El método por etapas

Paso 1: mapear qué hojas hacen qué

Antes de construir nada, un inventario de las hojas que sostienen la operación: cuáles son, quién las llena, de dónde sacan los datos y a quién se los pasan. Casi siempre aparecen sorpresas: hojas que nadie recordaba, datos que se capturan tres veces, y un par de fórmulas de las que depende media empresa.

Ese mapa es el plano del sistema. No hay que inventar procesos: ya existen. Hay que sacarlos de las hojas.

Paso 2: elegir el primer módulo por dolor, no por lógica

La tentación es empezar "por el principio": el catálogo de productos, los clientes, lo básico. El criterio correcto es empezar por lo que más cuesta hoy en tiempo o en errores. Si el inventario es lo que no cuadra, se empieza por inventario. Si la cobranza es lo que se pierde, por cobranza.

Un primer módulo que resuelve un dolor real convence al equipo mejor que cualquier capacitación.

Paso 3: construir ese módulo con la gente que lo usa

Con sus palabras, su orden y sus excepciones. El sistema debe hacer lo que la hoja hacía, mejor, sin obligar a nadie a aprender un vocabulario nuevo. Cuando la persona que llenaba la hoja ve la primera pantalla y dice "ah, es lo mismo pero no se rompe", el proyecto va bien.

Paso 4: operar en paralelo, un tiempo corto

El módulo nuevo y la hoja vieja conviven dos o tres semanas. Se comparan los números. Cuando cuadran y el equipo ya no abre la hoja, se retira. Nunca se apaga nada antes de que lo nuevo haya demostrado que funciona.

Paso 5: conectar el siguiente

Cada módulo nuevo se une al anterior. Inventario con ventas, ventas con facturación, facturación con cobranza. Con cada conexión desaparece una captura doble, y la información empieza a fluir de un extremo a otro sin que nadie la copie.

Qué se queda en Excel

No todo tiene que migrar, y esa es una de las ventajas de hacerlo por etapas. Excel es una gran herramienta para analizar, simular y hacer cuentas que cambian cada semana. Lo que no debe hacer es ser la base de datos de la operación.

Un sistema a la medida bien hecho exporta a Excel con un clic. Así el equipo de finanzas sigue analizando donde le gusta, pero con datos que salen de una sola fuente y no de veinte archivos.

Cuánto tarda y cuánto cuesta

El primer módulo, el que resuelve el dolor más grande, suele estar operando en cuatro a ocho semanas. El sistema completo, por etapas, en unos meses, y cada etapa se paga cuando se entrega y funciona. Hablamos de tiempos en cuánto tarda desarrollar una app.

Comparado con una licencia de ERP, el sistema propio cuesta una sola vez, es tuyo, y no cobra por usuario ni por año. Y comparado con seguir en Excel, el costo real de no cambiar son las horas de captura doble, los errores que se descubren tarde y las decisiones que se toman con datos viejos.

Preguntas frecuentes

¿Vamos a perder la información que ya tenemos en las hojas?

No. Los datos históricos se importan al sistema. Es parte del primer módulo.

¿Qué pasa con el equipo que "no es de sistemas"?

Un sistema hecho a la medida habla el idioma del equipo y hace lo que la hoja hacía. La curva de aprendizaje es mínima porque no hay que aprender un producto genérico, sino usar una versión ordenada de lo que ya hacían.

¿Y si mi operación cambia el año que entra?

Cambia el sistema, porque es tuyo. Con una licencia dependes de lo que el fabricante permita; con un sistema propio, se ajusta un módulo.

¿Puedo empezar con un solo módulo y parar ahí?

Sí. Si el módulo de inventario resuelve el problema y lo demás funciona bien en Excel, no hay obligación de seguir. Se sigue cuando el siguiente dolor lo justifique.


En tēo studio diseñamos y construimos sistemas a la medida exactamente así: mapeando lo que ya existe, empezando por lo que más duele y sin detener la operación un solo día. Si tu empresa vive en hojas de cálculo, cuéntanos cuál es la que más problemas da y te decimos por dónde empezaríamos.

SOBRE EL AUTOR

Benjamín Camarena · Fundador y diseñador de producto de tēo studio

Benjamín Camarena es diseñador de producto y fundador de tēo studio, un estudio de software en Tepatitlán, Jalisco, que diseña y construye apps y sistemas a la medida para empresas de México, Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo. Antes de fundar el estudio diseñó productos para empresas como PGA TOUR, Samsung, UFC y Hy-Vee.

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